viernes, 24 de mayo de 2013

MONUMENTOS A LA COCA-COLA


Desde hace unos días, cerca de veintiún estatuas de la Coca-Cola desafinan una de las principales avenidas del Fraccionamiento Las Américas en Mérida. Los vecinos y la sociedad en general no se han dado el lujo del silencio y han proliferado las manifestaciones de disgusto por estos “monumentos” a la trasnacional refresquera. Claro, la información ha corrido principalmente a través de las redes sociales, ya que escasamente ha sido abordada por los medios de comunicación locales. 

El origen de estas incomodas efigies fue un concurso organizado por el Grupo Bepensa (encargado de la producción de la Coca-Cola en el Sureste Mexicano). La convocatoria estuvo dirigida a jóvenes preparatorianos y universitarios con la finalidad de “promover la protección del medio ambiente”. Los diseños de botellas ganadores serían exhibidos en este espacio público. Y así fue. 

Hay que aclarar que se tratan de estructuras de concreto fijadas al camellón de la avenida y no fácilmente removibles después de un determinado tiempo de exhibición. Son verdaderos “monumentos” cuya instalación justificó la tala y retiro de árboles para que sean más visibles. Están pensados para perdurar y servir de publicidad constante. 

Mucho podríamos preguntarnos sobre cómo pudo permitirse que un espacio público sea aprovechado por un particular con evidentes fines publicitarios y perpetuar la omnipresencia de la marca. Podríamos cuestionarnos cómo ninguna autoridad del Ayuntamiento de Mérida advirtió que se trataba de un espacio público a través del cual cualquier construcción iconográfica erige, a su vez, nuestra consciencia comunitaria. Podríamos, sí; pero el caso no deja de ser tan sólo un síntoma de una transgresión mucho más sistemática y generalizada en nuestra vida diaria. La privatización de facto del espacio público por esa compañía fue realizada porque, efectivamente, ésta es consciente de que puede hacerlo porque las condiciones sociales y políticas la facultan para ello. El poder público, limitado a ser un simple observador de las acciones de los particulares que se encuentran en las mejores posibilidades de incidir según sus intereses, ha impregnado la lógica de que si una empresa puede hacer algo, esto debe ser permitido en respeto a su capital y desarrollo comercial. Hablar de espacios comunitarios y del derecho a decidir sobre el uso de los espacios públicos de forma inclusiva es considerado por muchos una confesión de “comunismo” intolerable que viene a “amenazar” a una de las empresas más poderosas en el mundo. 

Confío en que la petición firmada por ciudadanas y ciudadanos que será presentada el 27 de mayo a la Dirección de Desarrollo Urbano de la ciudad impulsará al Ayuntamiento a hacer lo propio. Sería un gran reconocimiento de que los espacios públicos no están sujetos a la privatización. El camellón no es un espectacular o cartel auspiciado por un particular.

viernes, 17 de mayo de 2013

ENTRE VIDELA Y ECHEVERRÍA

Murió Jorge Rafael Videla. Y murió donde debía: en la cárcel. No es que pretenda celebrar la noticia. Me parece inconcebible que alguien salte de júbilo ante la muerte de otro ser humano, así sea Muamar Gaddafi, Osama Bin Laden o Margaret Thatcher. Me parecieron indignantes los himnos de victoria por las calles que, en su momento, generaron aquellos decesos. No pretendo hacer una excepción con el hombre que dejó en Argentina treinta mil desaparecidos y sustrajo a cientos de bebés de sus familias. No celebro su muerte por muchas que hayan sido las que él cometió. Lo que sí celebro es que no se haya ido impune. 

A diferencia del famoso “Españoles, Franco ha muerto”, la muerte de quien dirigiera una de las dictaduras más sanguinarias en América Latina no sepultó la posibilidad de su enjuiciamiento, el cual, por supuesto, no se dio tampoco de la manera deseada. Como Usted sabrá, fue sentenciado en 1983 y liberado cinco años después por el entonces presidente Carlos Menem. De 1998 a 2008 estuvo bajo arresto domiciliario, para luego pasar a una prisión común donde esperaría una sentencia por delitos de lesa humanidad (2010) y otra por secuestro y sustracción de identidad de menores (2012). Con profundos bemoles y de forma tardía, pero no quedó impune. No sucedió así con Hugo Banzer, con Pinochet, con Aparicio Méndez o Emilio Médici. La condena de Videla fue no sólo un triunfo para sus víctimas, sino para toda la Argentina. Qué mensaje más alentador que el demostrar que en un país - a pesar de la profunda corrupción que lo impregna – la impunidad no es absoluta y que es posible enjuiciar y encarcelar a un tirano. 

Mientras tanto, en México, Luis Echeverría Álvarez sigue libre y disfrutando de la impunidad judicial. Gustavo Díaz Ordaz murió en libertad y con su nombre en miles de calles, escuelas, colonias y demás sitios públicos, como si se tratase de un héroe. De la justicia histórica no han logrado salvarse del todo, pero los familiares de los más de dos mil desaparecidos en la Guerra Sucia durante los 60’s y 70’s no han tenido ni siquiera la atención mínima por parte de las autoridades. Peor aún: el tema ha quedado en el olvido y ha sido eclipsado por el no menos importante de la violencia del crimen organizado. ¿Qué esperanza de verdad, justicia y reparación pueden tener las víctimas del narcotráfico y sus familiares si vivimos en un país donde las madres de los muertos y desaparecidos de Tlatelolco o del Halconazo han sido ignoradas? ¿Qué justicia podemos esperar si represores como Díaz Ordaz, Acosta Chaparro o Nazar Haro han muerto sin sentencia que los condene penal e históricamente? No sé Usted, pero creo que una sentencia contra Luis Echeverría sería una dosis de esperanza enorme para este hermoso país.

martes, 14 de mayo de 2013

¿DISCRIMINACIÓN A LA INVERSA?

Hace no mucho encontré en internet un comic que me encantó. En el primer cuadro aparece un niño afrodescendiente esposado a una bola de hierro. Un niño blanco aparece y comienza a subirse sobre los hombros del niño esclavo para poder llegar a un balcón que supera en altura a los dos personajes. “Es por tu propio bien”, dice el niño blanco, quien en los cuadros siguientes se monta sobre el niño esclavo, le pisa el rostro y lo aplasta, hasta que finalmente logra su objetivo de alcanzar el balcón para poder apoyar las manos y subir. Desde el balcón, el niño blanco le dice al afrodescendiente “Discúlpame por haber sido racista antes; ahora te conozco mejor”. Aliviado al oír las disculpas, el niño afrodescendiente, ahora sin esposas que lo esclavicen, le responde “Bueno, dame una mano para subir ¿podrías?”. Sin embargo, el niño blanco le contesta “¡Por supuesto que no! Eso sería racismo a la inversa. Mira, si yo llegué aquí por mí mismo ¿por qué tú no podrías?” 

Ese pequeño comic de apenas seis recuadros me pareció una forma brillante de ilustrar las dos posturas que normalmente surgen en distintas sociedades ante el debate sobre los grupos históricamente discriminados. En Sudáfrica, por ejemplo, la caída del Apartheid y la victoria de Nelson Mandela no fueron suficientes para corregir las profundas desigualdades que prevalecían de manera sistemática a nivel político y social. Los sudafricanos de color contaban formalmente con la posibilidad de acceder a las universidades, pero al ser una población excluida durante décadas que únicamente pudo acceder a escolaridad básica y de menor calidad que la de los blancos, el aparente acceso era ilusorio y no tenía una repercusión real en sus vidas. La decisión de incluir cuotas de estudiantes negros en las universidades ocasionó el grito al aire de los sectores más conservadores de la población blanca. El discurso de la discriminación a la inversa fue (y sigue siendo) utilizado como bandera contra esa y otras políticas de inclusión. 

No es lo mismo trato distinto que discriminación. Un hombre de dos metros de alto no puede acusar de discriminación a la inversa que alguien le proporcione flotadores a otro hombre de un metro con veinte centímetros de alto cuando el nivel del agua en la que ambos se encuentran llega al metro y medio. Las políticas de inclusión social pueden ser percibidas como “molestas” o “incómodas” para ciertos grupos, pero son indispensables para reparar un problema histórico y sistemático que impide que determinado grupo ejerza libremente sus derechos. Claro, debe existir un examen de proporcionalidad sobre las medidas adoptadas y tener en cuenta una gran cantidad de aspectos que sería imposible abordarlos en este breve espacio. Por el momento lo dejo con la idea del comic que le comentaba. ¿Qué grupos en México se encuentran en una situación parecida?

miércoles, 8 de mayo de 2013

FEDERALISMO Y CONSTITUCIONALISMO LOCAL

Un verdadero sistema federal va más allá de la facultad que poseen los estados para legislar en determinadas materias. Si bien es un aspecto de suma importancia, no creo que el análisis respecto al federalismo mexicano deba centrarse en él, como suele hacerse. Personalmente, como fiel defensor del sistema federal – siendo el decimocuarto país más grande del mundo, el decimoprimer más poblado y el segundo con mayor diversidad étnica no me imagino otra forma de organización – creo que los jueces son piezas fundamentales en el ejercicio de la autonomía de cada entidad. Precisamente, la figura del Juez local es a la que menos atención se le ha dado en esta temática. 

Pero para revalorizar el papel del Juez local como agente activo de federalismo debe revalorizarse el papel que juega la Constitución Política del Estado. La Constitución Estatal y su interpretación judicial son las bases para que Yucatán defina autónomamente su camino en el reconocimiento, protección y justiciabilidad de los derechos humanos, siempre que se marque una ruta más garantista que la delimitada en el orden federal. Quién mejor que los jueces y magistrados de nuestro Estado para adoptar esta tarea tan urgente. 

Como habrá sido de su conocimiento, desde el año 2011 el Tribunal Superior de Justicia del Estado tiene la facultad de erigirse como Tribunal Constitucional en determinados casos. Asimismo, fue emitida la Ley de Justicia Constitucional para el Estado de Yucatán. Ambos fueron logros muy loables, pero también insuficientes. En primer lugar, por la endogamia judicial que produce el hecho de que el Tribunal Constitucional esté compuesto por los mismos magistrados del Tribunal Superior de Justicia, observación que podría hacer extensiva para la Suprema Corte de Justicia de la Nación. En mi opinión, debería crearse un Tribunal Constitucional independiente del Poder Judicial del Estado, constituido por ministros ajenos al Tribunal Superior de Justicia. En segundo lugar, la Ley de Justicia Constitucional no proporciona mecanismos verdaderamente democráticos: de los cuatro mecanismos previstos en la justicia constitucional local, sólo en uno (acción por omisión legislativa) los ciudadanos estamos facultados para ejercerlo de forma directa. Debemos considerar la posibilidad de que los derechos humanos puedan ser justiciables a nivel local por una vía accesible a la población y que sean los ministros de ese hipotético Tribunal Constitucional los que definan el alcance de los mismos, atendiendo a las necesidades político-socio-culturales de nuestro Estado. 

¿Propongo un activismo judicial en el Estado? Totalmente. Esa es una de las formas de ejercer un federalismo con enfoque de derechos.

martes, 30 de abril de 2013

EL VIACRUCIS SILENCIADO

Si de lo que nos enteramos podemos sacar las peores conclusiones sobre el estado actual de nuestro país, imagínese Usted lo que pensaríamos si todo aquello de lo que no se habla tuviese la difusión debida. Lo que no ocupa las cámaras ni llega a ser trending topic en las redes sociales es condenado a permanecer en el silencio, por más alarmante o urgente que debiera ser para todos nosotros. Uno de esos casos es el de las personas migrantes de Centroamérica que llegan al Refugio para Personas Migrantes conocido como “La 72” en la ciudad de Tenosique, Tabasco, así como del grave peligro que actualmente corren las personas que ahí les brindan apoyo y protección. 

Quienes hemos tenido la fortuna de conocer Fray Tomás, director de “La 72”, nos hemos topado con un hombre que vive para trabajar tiempo completo en la construcción de un país mejor. La entrega en cuerpo y alma que éste franciscano realiza por la lucha y protección por los derechos de aquellas mujeres y hombres que abandonan sus países en búsqueda de mejores condiciones de vida se enfrenta día a día a las constantes amenazas que él y su equipo reciben con la intención de frenar su lucha. Por supuesto, este contexto se ve agravado por su desconocimiento generalizado por parte de la población. Cualquier persona interesada en conocer un poco de las actividades y/o denuncias que realizan, así como de los peligros que han padecido los que trabajan en ese albergue, puede consultar el blog de “La 72” (http://la72casademigrantes.wordpress.com/) para leer un poco sobre aquello que difícilmente será informado en medios masivos. 

Por cierto, este 19 de abril la Comisión Interamericana de Derechos Humanos otorgó medidas cautelares a favor de Fray Tomás, Rubén Figueroa y el personal del Refugio para Personas Migrantes “la 72”, así como para todos los migrantes que actualmente se encuentran alojados ahí. Las constantes amenazas y peligros que padecen todos ellos por parte de autoridades y la delincuencia organizada motivaron que esa instancia internacional solicite al Estado Mexicano implementar las acciones necesarias a fin de garantizar sus vidas e integridad, razón por la cual el gobierno deberá informar a la Comisión acerca de las medidas que en su caso adopte para alcanzar estos fines. 

Veremos cómo responden las autoridades a esta solicitud. Igual de importante será ver cómo respondemos nosotros como ciudadanos para democratizar esta información y posicionarla en la agenda pública. Depende mucho de nosotros el visibilizar a los invisibles: aquellos que defienden a las personas migrantes en nuestro país, quienes reciben un trato igual o peor al que tanto nos escandaliza enterarnos que padecen los mexicanos que buscan llegar a los Estados Unidos.

lunes, 22 de abril de 2013

PARAGUAY A LA MEXICANA

A diferencia de las elecciones en Venezuela, los comicios realizados en Paraguay este domingo pasaron por alto para la gran mayoría de los mexicanos. Y no es que deba extrañarnos. Con los problemas en casa basta para entretenernos un buen rato (por cierto, tengo en deuda con Usted tratar el tema de la Cruzada contra el Hambre). Por si fuera poco, Paraguay no pareciera estar entre las prioridades de la agenda hemisférica de nuestro país, el cual se encuentra de por sí desentendido de los procesos políticos, sociales y económicos de sus pueblos hermanos del Caribe, Centro y Sudamérica. Pero la noticia es que, contra toda percepción, México también es América Latina. Los encuentros y desencuentros en nuestra región no pueden (no debieran) ser asunto de importancia menor para nuestra federación. No olvidemos que el mayor crecimiento económico lo están teniendo ellos y no nosotros: han sabido aprovechar de forma eficiente sus diversos mecanismos de integración regionales y subregionales, los cuales están más cerca de ser lo que se proponen que nuestro fallido intento de integración con Estados Unidos y Canadá. Bastará decir que el Mercosur ya empieza a desmantelar las barreras migratorias entre sus ciudadanos, mientras que Canadá hace unos cuantos años comenzó a exigirnos visa a los mexicanos. En fin. El Norte de México lo espera en el sur, en mi humilde opinión. Pero yo iba a hablarle de las elecciones de Paraguay y no de los sistemas de integración, aunque verá que son temas convergentes. 

Horacio Cartes ganó la presidencia con el 45.91% de los votos, mientras que Efraín Alegre, candidato del Partido Liberal, obtuvo 36.85%. Con la victoria de Cartes, el Partido Colorado, fuerza política que gobernó hegemónicamente ese país durante 60 años, regresa al poder después de la transición alcanzada en 2008 con la victoria de Fernando Lugo. Así, a pesar de las denuncias de compra de votos y manejo mediático a favor de su candidato, el Partido Colorado está de regreso, generando la duda de si realmente se fue en algún momento. Así de mexicanos los paraguayos. 

Recordemos que el año pasado se dio lo que muchos han denominado un golpe de Estado parlamentario. En menos de veinticuatro horas, el juicio político iniciado contra el entonces presidente de izquierda Fernando Lugo concluyó con su destitución. Claro, el Partido Colorado tenía mayoría en el Congreso y supo aprovechar el distanciamiento de Lugo con su entonces vicepresidente Federico Franco, quien lo suplió en la silla presidencial. Debido a esto, Paraguay está actualmente suspendido del Unasur y el Mercorsur. Si bien es uno de los países más pobres de Sudamérica, rodeado de los intimidantes gigantes del Cono Sur, su reincorporación a dichos organismos es indispensable para una integración inclusiva y eficaz. Veremos qué pasa. Eso sí, lo mejor sea para los paraguayos. Lo demás es accesorio.

domingo, 14 de abril de 2013

VENEZUELA DESDE MÉXICO

Twitter es una herramienta sumamente interesante. Algo de verdad tienen las críticas que muchos le han hecho: que es un indicador impreciso, que representa a un sector muy reducido, que es una especie de circuito ajeno a la “realidad” social, entre tantos otros etcéteras. Eso sí, todos están en Twitter. Digo “todos” en su justa dimensión. Bueno, digamos que los que pueden y “deben” estar en esa red social lo hacen, a pesar de todo. De cualquier forma, a mí me encanta por el panorama que puede llegar a aportar. Este domingo, por ejemplo, me llamó mucho la atención como los twitteros mexicanos daban seguimiento a las elecciones en Venezuela. 

Personalmente no soy fanático de las lecturas maniqueas de la política. Ojalá fuera así de fácil. Sin embargo, las visiones dicotómicas que se han generado alrededor de Capriles y Maduro protagonizaron las opiniones. Para muchos, se trataba de una ineludible batalla entre el bien y el mal. Por un lado, los izquierdistas celebraban la victoria de Maduro como si el humo blanco hubiese salido del Palacio de Miraflores. Por el otro, los socialifóbicos denunciaban el alegado fraude y elogiaban a Capriles cuando – en muchos casos – lo único que sabían de él es que era el candidato opositor. Cada quién manifestaba su fidelidad a la trinchera que representase la analogía más cercana a su preferencia en México. Sin embargo, la política no es futbol: adoptar pasiones irrenunciables es contraproducente para cualquiera. Los acérrimos defensores/admiradores de Capriles en México (los cuales nacieron de la noche a la mañana) decidieron ignorar la gran cantidad de intereses privados y políticos tras su campaña, los cuales pondrían en peligro los valiosos logros del chavismo (que los hay). Asimismo, la izquierda mexicana que defiende a Maduro a capa y espada prefiere pasar por alto los errores y excesos del chavismo (que los hay), así como el hecho de que Maduro carece del liderazgo que hizo a Chávez ser quien fue (un síntoma de ello: en enero Chávez gana con una diferencia de 9.45%; Maduro gana con apenas 1.59%). 

Y más o menos así se pasó el domingo: la derecha acusaba a Maduro por apoyar el intento de golpe de Estado de 1992; la izquierda acusaba a Capriles por apoyar el de 2002. Con decirle que hasta vi gente apoyando el "voto por voto" exigido por Capriles cuando, hace menos de siete años, ellos mismos consideraban absurdo que se hiciera en México. Independientemente de la opinión de cada quien respecto de las elecciones del 2006, creo que es evidente cuándo las filias y fobias son las que hablan. En cualquier caso, oposición y chavismo están de acuerdo con el recuento. Creo que en una elección tan cerrada vale la pena el esfuerzo para garantizar la certeza democrática de una sociedad polarizada. Así pasó en Costa Rica cuando el voto por voto rectificó la victoria de Óscar Arias. Confirmar nunca está de más, creo yo. 

En fin, lo anterior es tan sólo una impresión personal y, por lo tanto, susceptible a la réplica que Usted pueda darle. Eso sí, lo mejor para Venezuela, venga de donde venga.